Como solucionar el problema del redondeo en el programa de facturación

Es habitual que nuestro programa de gestión, al emitir un documento, nos calcule un importe IVA incluido que no tenga un redondeo sin céntimos.

Pongamos un ejemplo con un artículo que deseamos vender a 10 EUR IVA incluido con el IVA al 21 por ciento. Lo habitual es que el software que usemos calcule el importe a partir de la base imponible, así que deberemos introducir esta.

Tengamos en cuenta que habitualmente redondearemos a dos dígitos, por lo que si tomamos una base imponible de 8,26 el cálculo será el siguiente:

El IVA será el 21% de 8,26, es decir 8,26*21/100 que es igual a 1,7346.

Si redondeamos ese importe tendremos un IVA de 1,73 EUR, que sumados a los 8,26 nos da un total de 9,99 EUR

Por otra parte, si tomamos una base imponible de 8,27 el cálculo será el siguiente:

El IVA será el 21% de 8,27, es decir 8,27*21/100 que es igual a 1,7367.

Si redondeamos ese importe tendremos un IVA de 1,74 EUR, que sumados a los 8,27 nos da un total de 10,01 EUR

Con lo que al final, si cobramos los 10 EUR a los que hemos marcado el artículo cobramos de mas o de menos con el consiguiente descuadre de caja con respecto a la facturación (y la molestia del cliente por no devolverle el céntimo en el caso de que facturemos el precio por lo bajo)

Este problema es importante para el negocio que se dedica principalmente al comercio y por ello, en Futuro Informática optamos en su momento en ofrecer una alternativa.

En este caso se realiza el cálculo a la inversa:

Tomamos el importe con IVA incluido y se divide entre 1,21

10/1,21=8,2644 redondeando: 8,26

Si calculamos el IVA de esa base imponible, como hemos visto más arriba obtenemos 1,7346, pero anotaremos 1,74 al restar la base imponible al total. Es cierto que el supuesto redondeo se ha hecho a la inversa, pero lo mismo sucederá con otras cifras cuyo redondeo sea hacia arriba y se realice hacia abajo, por lo que el efecto entre muchas transacciones se diluirá.

Además las liquidaciones de IVA se hacen tomando la suma de todas las bases imponibles, por lo que siempre habrá un solo redondeo y se diluirán.

Una última opción sería trabajar a la cienmilésima de euro (X,XXXXX). Ahí, redondeando tanto la base imponible como el IVA a la centésima, la cifra de la suma de ambos siempre da el número de la suma correcta,

10/1,21=8,26446 y 8,26446*21/100=1,73553, redondeando 8,26 y 1,74.

Si lo hiciéramos a las diezmilésima, ya 1,70 EUR no cuadrarían:

1,405 y 0,2951 son 1.41 y 0,30 redondeados, y su suma 1,71, cosa que no sucede con 1,40496 7 0.29504 (1.40 y 0,30 redondeados)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.